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Sobre la Enfermedad Mental

El siglo XX y lo que va de XXI, ha sido abundante en opiniones y movimientos en torno a la enfermedad mental, o mejor, en torno al enfermo con síntomas mentales. Desde los movimientos Antipsiquiatría , término que acuñó el terapeuta y filósofo revolucionario David G. Cooper en los años sesenta en Inglaterra, que se inició en esa época poniendo en cuestión a la psiquiatría fundamentalmente pero también a la psicología, al trabajo social, a la pedagogía, a la educación, a la criminología; al psiquiatra Fuller Torrey quien en su libro titulado La Muerte de la
Psiquiatría, afirma que esta especialidad médica, tal y como se ejerce
hoy en día, es destructiva y debería ser eliminada. Defiende la idea de que la
mayoría de las personas a las que se les llama enfermos mentales no tiene una
incapacidad física sino un problema para enfrentarse a su vida diaria.
Este especialista propone que se envíe al neurólogo a los que tienen una
alteración orgánica, y a los que tienen problemas de comportamiento se les
enseñe a manejar su vida, para lo cual hay que crear sistemas sociales que les
apoyen. En España el neurólogo García-Albea Ristol, en la editorial de la revista de Neurología de octubre de 1992 (volumen 7, número 8), bajo el título El ocaso de la Psiquiatría, decía: ….La multiplicidad de estructuras corporales que de forma indirecta - mediadas por el sistema nervioso - pueden originar síntomas mentales demuestran además la imposibilidad de apoderarse del síntoma mental como sustentador de una especialidad…. No existen en sentido estricto enfermedades de la mente, sino enfermedades que cursan con síntomas mentales.


Dr.Carlos Sánchez
Neurólogo
1 de abril de 2006