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Hipótesis sobre el mecanismo de actuación de la enfermedad Bipolar y la esquizofrenia

          A raíz de la información publicada por la Revista Lancet, sobre la esquizofrenia y el trastorno bipolar, dos enfermedades mentales con sintomatología bien diferente, que parecen tener una causa genética similar, derivada de la reducida expresión de los genes encargados de la producción de mielina en el sistema nervioso central, se nos ocurre lo siguiente:

          La falta de mielina en alguna región del cerebro puede provocar un cortocircuito entre dos señales nerviosas de modo tal que una señal nerviosa interferente llegue a la amígdala. La amígdala es la región del cerebro que recoge primero las señales enviadas por los sentidos y es el lugar donde se producen las emociones. Después la información es enviada a los lóbulos frontales donde es analizada racionalmente. Este análisis racional en el que intervienen la lógica, y la memoria es el que mueve a la voluntad a confirmar o denegar la acción emprendida previamente por la amígdala desde la recepción de la primera señal.

          La enfermedad bipolar o la esquizofrenia pudieran ser alteraciones al normal funcionamiento del cerebro descrito anteriormente, como resultado de la llegada de un impulso nervioso interferente a la amígdala, no en proveniencia del sistema sensorial, sino como señal interferente provocada por un cortocircuito entre recorridos de señales eléctricas nerviosas de otras zonas del cerebro. Esta señal interferente es interpretada por la amígdala ( que no razona, solo produce emociones, recordamos) en la enfermedad bipolar como una amenaza, y en la esquizofrenia como una situación real captada por los sentidos (alucinación). Lo podemos representar esquemáticamente con la figura siguiente:




















          En la enfermedad bipolar, la amígdala interpretaría la señal interferente como una amenaza, mejor dicho como un sentimiento de estar amenazado. Una persona en constante situación de amenaza puede llegar al desequilibrio mental. Pongamos por ejemplo un prisionero en un campo de exterminio. Es posible que este prisionero no haya sufrido ningún mal trato y ni siquiera haya recibido una amenaza directa de sus guardianes. Pero vive diariamente contemplando el mal trato, amenazas o ejecuciones de otros prisioneros. El solo sentimiento de sentirse amenazado le produce un sufrimiento tal que, para librarse de el , puede realizar conductas aberrantes.

          El sentimiento de amenaza percibido por el bipolar ES FALSO, proviene de un cortocircuito provocado por falta de mielina.

          En un segundo paso cuando este sentimiento llega al lóbulo frontal, este trata de dar una explicación a su origen y a falta de una real, se imagina cualquier cosa . Se tiene miedo a morir, a arruinarse, a perder a un ser querido, a tener un accidente, a contraer una enfermedad dolorosa, etc Se pueden sentir amenazas de lo mas pintorescas, hasta donde la imaginación alcance. El lóbulo frontal necesita encontrar una causa al sentimiento de amenaza y debe dar una necesariamente una respuesta por descabellada que nos pueda parecer a un observador externo.
Recurre a la memoria para acumular el actual sentido de ser amenazado con experiencias vividas de amenazas que llegaron a convertirse en realidad y se trata de realizar un nexo de continuidad entre la situación presente y las vividas anteriormente. Se razona en términos de estar maldecidos por las buenas ( frustraciones pasadas) o por causa de los pecados cometidos (complejos de culpabilidad), o terminos parecidos.

          Ante la situación de amenaza insufrible y con la explicación (absurda) lógica que ha dado el Lóbulo cfrontal con su capacidad de razonar y su memoria, puede que la voluntad decida , o bien sufrir pasivamente , o bien realizar un plan de fuga. Los planes de fuga suelen ser de dos tipos fundamentales:

a) El que ante la imposibilidad de otras alternativas, decide suicidarse.
b) El plan de fuga absurdo pero que se intenta de todos modos. Es la huida hacia delante. El ejemplo es el prisionero que se lanza sobre la alambrada y comienza a treparla a la vista de sus captores. Es otra forma de suicidio mas optimista.
Creo que aquí están descritas metafóricamente las conductas del enfermo bipolar en la depresión y en la euforia.

          El estado de hipomanía podría corresponderse con la situación de vivir una amenaza, pero en el caso de que se es capaz de superarla. Un corredor de encierro es feliz corriendo delante del toro y viendo que corre mas y el toro no le alcanza. Eso le produce alegría, a pesar de estar viviendo en una situación objetiva de amenaza de muerte.
Lo dicho hasta aquí de la bipolaridad, se puede aplicar mutatis mutandi, a la esquizofrenia, sustituyendo el sentimiento de amenaza por un sentimiento FALSO, cualquiera.

          Si los mecanismos descritos en la hipótesis realizada fuesen ciertos, tendríamos descrita una forma de actuar contra la enfermedad , no farmacológica, sino en forma de sicoterapia.

          Como en la película "Una mente maravillosa" hay que aprender a convivir con los efectos que provoca la enfermedad mental, sin darles mas importancia de la que tienen.

          El enfermo bipolar tiene que aprender a razonar de la siguiente manera:
Estoy deprimido. Tengo un SENTIMIENTO desagradable de estar AMENAZADO por algo. Este sentimiento proviene de un cortocircuito. Es UNA SEÑAL FALSA. Es UNA FALSA ALARMA. Conviene desconectarla si se puede y si si no se puede sigue sonando no hay que tenerla en cuenta.

          No hay por que buscar EXPLICACIONES RACIONALES de por que tengo ese sentimiento. NO ESTOY MALDITO. NADIE NI NADA ME AMENAZA, a pesar de oir la señal de alarma. SOBRAN LAS ESPECULACIONES LÓGICAS sobre la causa de lo que me sucede. LA MEMORIA ES INÚTIL. La falsa señal de alarma NO TIENE RELACIÓN ALGUNA CON MIS HECHOS DESAGRADABLES DEL PASADO: FRUSTRACIONES; ERRORES; CULPAS, MALAS SUERTES, etc. ni por supuesto continuidad.
LA MEMORIA SOLO DEBE RECORDAR QUE SE TRATA DE UN SENTIMIENTO FALSO.
Puesto que no existe amenaza, la voluntad no debe querer realizar planes de fuga. NO HAY NADA DE QUE HUIR. NO HAY UNA MALDICIÓN ACTUANDO SOBRE MI. SOLO LOS EFECTOS DE UN CORTOCIRCUITO.

          La Voluntad debe proponerse vivir el momento presente, sabiendo que debe soportar el sonido de una alarma, que es una falsa alarma. Es mas hay que pensar que como normalmente los sonidos de falsas alarmas atraen la suerte hoy me va a tocar la primitiva. Frente a la pretensión de la enfermedad de que recuerde desgracias pasadas que den sentido a la falsa alarma, la determinación de la voluntad de creer firmemente que la buena suerte nos va a llegar precisamente ahora mismo. Y que en cualquier caso somos en este momento la persona mas querida y mas cuidada por la providencia de Dios, que existe en el mundo. NINGÚN MAL VA A SUCEDERNOS. POSIBLEMENTE NOS SUCEDA ALGÚN BIEN.

          Podemos pensar en un experimento ideal en la que dos personas enfrentadas a una misma situación reaccionan de un modo semejante. En el primer caso la situación que percibe la persona de su entorno es real. En el segundo caso la percepción que recibe la persona es falsa; es una alucinación creada por un cortocircuito nervioso. La posible terapia en la persona esquizofrénica sería comprender las falsedades que le presenta el cerebro como percepciones sensoriales reales y actuar en consecuencia.

Jose Miguel de Vicente