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Según la línea de investigación de Julio Sanjuán con alucinadores crónicos

"Debemos tratar la esquizofrenia resistente a través del síntoma"

El subgrupo de pacientes alucinadores crónicos o persistentes podría ayudar a comprender la fisiopatología de la resistencia en la esquizofrenia. Esta es la hipótesis de trabajo del psiquiatra Julio Sanjuán, de Valencia, partidario de estudiar la resistencia a uno de los síntomas de la enfermedad -las alucinaciones auditivas-, en vez de pretender un manejo global de la esquizofrenia resistente, que es mucho más difícil.


PATRICIA MOREN. Barcelona

          El manejo de la esquizofrenia resistente es más difícil si se trata de aplicar un abordaje global que si se intenta realizarlo a través de un síntoma, como las alucinaciones auditivas. Esta es la hipótesis de trabajo del grupo de investigación de Julio Sanjuán, profesor titular de Psiquiatría en la Universidad de Valencia.

          Según ha explicado, entre un 30 y un 40 por ciento de los pacientes que oyen voces no dejan de oírlas pese a recibir tratamiento y, por lo tanto, serían alucinadores persistentes o crónicos. El objetivo del grupo de trabajo multidisciplinar de Sanjuán es destapar a este subgrupo de esquizofrénicos con alucinaciones auditivas, mientras que la mayoría de grupos han estudiado los síntomas cognitivos.

          Sanjuán es uno de los ponentes que ha intervenido en el XI Simposio Internacional sobre Actualizaciones y Controversias en Psiquiatría, con más de mil especialistas inscritos, y que han dirigido Luis Sánchez Pianell y Julio Vallejo, de los hospitales Germans Trias i Pujol y Bellvitge, respectivamente.

          En esta edición, el simposio se ha dedicado a las patologías resistentes, que sigue siendo un caballo de batalla para los psiquiatras. En esquizofrenia, el 30 por ciento de los casos son resistentes, un porcentaje que no ha variado desde que comenzó a tratarse en la década de 1950.

          "El manejo global de la esquizofrenia resistente es difícil. Debemos abordarla por el síntoma. Un mensaje optimista es que si conocemos mejor a estos alucinadores persistentes o crónicos podremos resolver parte de los problemas de esta entidad. Se trata de buscar la explicación fisiopatológica del síntoma y, a partir de ahí, de la resistencia", ha explicado Sanjuán.

          En este sentido, estudios genéticos ya han demostrado que los individuos con variaciones alélicas en el gen CCK (colecistoquinina) tendrían más probabilidad de oír voces, ha informado Sanjuán. Además, varios grupos de investigación trabajan en capturar los síntomas de la esquizofrenia con técnicas de neuroimagen.

          Al comprender mejor la fisiopatología, se podrá diseñar fármacos más específicos y terapias psicológicas más adecuadas para tratar ciertos síntomas. Sanjuán ha recordado que la clozapina y la terapia cognitivoconductual son las únicas vías que logran una pequeña mejoría en la esquizofrenia resistente.

Falsa resistencia

          Sánchez Planell ha destacado que a veces el especialista puede hallarse ante una falsa resistencia. "Puede ocurrir que una depresión etiquetada de resistente se haya tratado de forma inadecuada desde el primer momento y no sea una auténtica resistencia, sino una resistencia debida a una pauta terapéutica inadecuada". Por ello, el psiquiatra ha invitado a analizar con mayor profundidad el fracaso terapéutico.

 

DIARIO MÉDICO 29 de marzo de 2004