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Los aceites marinos Omega3 en
psiquiatría
En el Congreso de Psiquiatría de Chicago 2000 un estudio hecho en
Japón, constatando otros trabajos anteriores, mostró que entre las
poblaciones con baja o nula ingesta de consumo de pescado había
mayor prevalencia de cuadros depresivos y a la inversa. Esto
presupone que el consumo de ácidos grasos poliinsaturados (llamados
Omega 3) presentes en los pescados de mar (estos aceites también se
venden en cápsulas como suplemento dietario) mejora de alguna
manera el funcionamiento neuronal (algunos están investigando su
importancia en la prevención de las demencias y en el tratamiento
de bipolares con dosis de 4 gr. de ácidos grasos poliinsaturados
por vía oral).
Los ácidos grasos esenciales poliinsaturados (también conocidos
como EFAs o PUFAs) pueden encontrarse en los vegetales verdes,
levadura de cerveza, nueces, semillas (sésamo, girasol, lino) y en
sus aceites, en las aceitunas y el aceite de oliva (rico además en
monoinsaturados). Algunos de ellos se agrupan en los llamados Omega
6 (abundantes en el aceite de prímula y de borraja y en la
espirulina -alga de aguas dulces-) y se usan en el síndrome de
tensión premenstrual -PMS-, la hipertensión, el colesterol elevado
y la esclerosis múltiple.
Los Omega 3 (aceites marinos) se hallan en el salmón, la caballa,
el arenque y otros pescados (especialmente de aguas frías y
profundas); conocidos como EPA (EPA: eicosapentaenoico, DHA:
docosahexaenoico, DPA: docosapentaenoico) también se pueden
conseguir, como suplemento dietario, en cápsulas de 1 gramo.
Resumiendo su acción, podríamos
decir que los Omega 3:
- Son precursores de las
prostaglandinas 3 que previenen la agregación de las plaquetas
impidiendo las trombosis y la arteriosclerosis (tendría una
acción similar a la aspirina)
- Ayuda en el control de la
presión arterial (con lo cual son útiles en los hipertensos) y
disminuyen la retención de líquidos tanto como la inflamación
de la pared arterial
- Prevendrían el infarto de
miocardio
- Mejorarían la función del
sistema nervioso central siendo de utilidad en demencias,
depresiones, enfermedad bipolar, incluso en esquizofrenias.
- Ayudaría al descenso del
colesterol LDL ("malo") y de los triglicéridos;
aumentando una fracción del colesterol HDL ("bueno")
Los nutricionistas aconsejan comer pescados de mar al menos dos
veces por semana, hecho que se topa con la afirmación de muchas
personas, sobre todo en la Argentina, de que "no les gusta el
pescado" como si fuera lo mismo un salmón rosado grillé, un
caldillo de congrio, un filete de merluza o un sushi mixto. Si no se
come pescado aconsejamos el uso de EPA en cápsulas, en dosis que
varían según el caso.
¿Tendrían razón nuestras madres y abuelas que aconsejaban comer
pescado porque "fortalecía el cerebro"?
¿Se asocia la
baja ingesta dietética de ácidos grasos Omega-3 con la depresión?
(Is
low dietary intake of Omega-3 fatty acids associated with depression?)
FUENTE:
AMERICAN JOURNAL OF PSYCHIATRY. 2004 MAR;161(3):567-569.
Reeta
Hakkarainen; Timo Partonen; Jari Haukka; Jarmo Virtamo; Demetrius
Albanes; Jouko Lönnqvist.
[artículo
original] [8/3/2004]
Resumen
traducido [texto completo en inglés]
Una investigación publicada en
el volumen del mes de Marzo del “American Journal of Psychiatry”
examina la relación existente entre la ingesta dietética de los ácidos
grasos omega-3 y el bajo estado del ánimo, la depresión mayor, y
el suicidio.
Un total de 29.133 hombres de
edades comprendidas entre los 50 a 69 años participaron en un
ensayo basado en la población desarrollado en Finlandia. La ingesta
de los ácidos grasos y el consumo de pescados fue calculado
mediante un cuestionario de la historia dietética. El estado del ánimo
depresivo automanifestado fue registrado tres veces anualmente, los
datos sobre el tratamiento hospitalario debido a un trastorno
depresivo mayor fueron derivados del Registro Nacional de Altas
Hospitalarias, y los suicidios fueron identificados mediante las
partidas de defunción.
No se observaron asociaciones
entre la ingesta dietética de los ácidos grasos omega-3, el
consumo de pescado y el estado del ánimo depresivo, los episodios
de depresión mayor, el o suicidio. La ingesta dietética de los ácidos
grasos omega-3 no demostró ninguna asociación con el bajo nivel
del estado del ánimo.
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